En un cuenco pon la harina, la sal y la pimienta. Haz un hueco en el medio.
Ahora agrega los huevos y el aceite de coco. Con la ayuda de tus manos ve integrando la masa hasta que te quede una bola perfecta.
Déjala reposar a temperatura ambiente. No la metas en la nevera porque el aceite de coco se endurece y luego se te quebrará la masa al colocarla en el molde.
Tu relleno ya debe estar listo. Apaga el fuego y agrega las latas de atún integrándolas bien en la preparación. Si lo prefieres puedes utilizar pescado fresco pero deberías cocinarlo previamente. El relleno debe estar jugoso, pero no debe tener mucha agua porque humedecería la masa. Si en cuenta de estos ingredientes has usado otros más acuosos, un truco es que le agregues una cucharada sopera de maicena, almidón de maíz o de yuca, que hará de espesante. Pero no te pases porque te quedará un masacote.
Enciende el horno y ponlo a precalentar a 180º calor arriba y abajo.
Divide la masa en dos, pero no iguales. Procura que la mitad de la masa que va debajo tenga un poquito más cantidad, ya que debe cubrir los bordes.
Coloca la parte más grande en un papel vegetal y por encima pon otro papel. Ahora con un palo de amasar, ve aplastando tu masa hasta tenerla de un tamaño acorde al molde que usarás. También puedes hacerlo con los dedos, simplemente aplastando trocitos de masa, en los laterales y en la base. Coloca la masa en el molde con el papel vegetal así luego te es más fácil retirarla del molde, cubriendo el molde tanto en los bordes como en la base.
Vierte el relleno y repite la operación de aplastar la masa restante para cubrir tu tarta. Colócala por encima del relleno, cerrando bien los laterales.
Llévala al horno a una altura media sin variar la temperatura. Cocina tu tarta durante 30 minutos. Vigila que no se te queme.
Sácala del horno y deja que se atempere. Córtala en cuadraditos y disfruta.
También puedes congelarla una vez se ha enfriado por completo. Para descongelar simplemente déjala en la nevera de la noche a la mañana y luego caliéntala en un microondas, en una sartén o en el horno.