Tiempo de preparación15 minutos min
Tiempo de cocción12 minutos min
Tiempo total27 minutos min
Lo usual sería que enciendas el horno mientras preparamos la masa de las galletas, pero la realidad es que hacerlas todas iguales de finitas lleva su tiempo. Así que comenzaremos con la masa.
En un cuenco bate el huevo con la stevia, la ralladura de limón y el aceite de coco. Puedes hacerlo a mano o bien con una procesadora de alimentos.
Una vez esté todo mezclado, agrega las hojuelas de trigo sarraceno o avena sin gluten y la harina de almendras. Deberás integrar bien lo seco con lo húmedo.
Puedes dejarlo un momento en la nevera para que coja consistencia. Básicamente el aceite de coco se solidificará un poquito y te será más sencillo manipular la masa.
Ahora sí! enciende el horno a 180º, calor arriba y abajo.
En una bandeja plana, coloca papel vegetal para que no se peguen las galletas. Ve cogiendo con una cuchara grande a ras pequeñas porciones de tu masa.
Para hacer las galletas tienes dos opciones:
Puedes simplemente aplastar las bolitas dejándolas finitas o con la ayuda de un molde redondo de 7 cm de diámetro, aplastar tu porción de masa dentro del mismo. De esta forma te quedarán redonditas y todas iguales.LA CLAVE: para que queden crujientes es el grosor, que no debe sobrepasar los 5 mm. Ahora las metes en el horno con calor arriba y abajo y las dejas cocinar entre 7-10 minutos. Tienen que quedarte doradas y algo marroncita en los bordes.
Retíralas del horno y déjalas enfriar en la bandeja.
Una vez se han enfriado puedes conservarlas en un recipiente de vidrio bien cerradas durante una semana aproximadamente.