En una sartén echa un chorrito de aceite de oliva y cuando esté caliente vierte las espinacas. Rehógalas un ratito hasta que ablanden. (Yo he usado las que vienen en bolsa). Retira del fuego y reserva.
En la misma sartén sofríe la cebolla y el pimiento a fuego medio. Una vez la cebolla cambie de color vierte las espinacas, integra bien y apaga el fuego.
Corta la patata en láminas finas. Puedes hacerlo con el cuchillo o con una mandolina para que todas te queden parejas. Es necesario que sean finas para que puedas manipularlas en la base de la tarta y se cocinen relativamente rápido.
Coloca un papel vegetal en el molde y esparce un poquito de aceite de oliva. Esto ayudará a que se peguen mejor. Empieza a colocar una lámina de patata superpuesta por los bordes con la otra hasta cubrir la base y los laterales. Esparce sal al gusto.
OPCIONAL: Puedes colocar en la base algunas rodajas de queso de cabra, ya que sobre ellas verteremos el relleno de las verduras.
Enciende el horno y precalienta a 180º calor arriba y abajo.
En la sartén que tienes las verduras añade los 3 huevos junto con la sal y el ajo en polvo. Integra bien.
Vierte las verduras sobre la base de tu tarta. Decora con semillas y trocitos de queso de cabra.
Cocina en el horno 45 minutos 180º Calor arriba y abajo.
Desmolda y disfruta!