Precalienta el horno a 180º calor arriba y abajo.
Mejor si tienes los ingredientes pesados antes de ponerte a trabajar y así simplemente vas agregando según necesitas.
En una picadora de alimentos procesa el coliflor hasta que te quede bien chiquitito. Si no tienes, puedes rallarlo con la parte más fina del rallador.
En un cuenco y con la ayuda de una batidora, bate los huevos junto con la sal. Tiene que quedarte una textura esponjosa, que se consigue aproximadamente batiendo unos 3 minutos a alta potencia.
Ahora ve agregando con movimientos envolventes la harina de almendras lentamente, luego el polvo de hornear y el coliflor triturado. Si usas la levadura la incorporas también aquí. Es muy importante que no apelmaces la masa, así conserva el aire que le has dado con el batido y te queda más esponjoso tu pan.
Vierte la masa en el molde que vayas a usar y con la ayuda de una espátula extiende bien y dale forma.
Esparce por encima las semillas que tengas para decorar tu pan y llévalo al horno.
Cocina tu pan durante unos 45/50 minutos aproximadamente.
Retira del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla para que no te quede húmedo por debajo.
Te quedará un pan húmedo y esponjoso para que puedas acompañarlo con lo que más te guste.